
Es común que los Cristianos intenten argumentar algunos de los fundamentos de sus creencias en Dios, Jesús y la Biblia como fuente inspirada de revelación apelando a varios medios de investigación. Pero los escritos del pasado hechos por autores imparciales considerados como fidedignos en los círculos históricos también pueden aportar evidencia a nuestra fe a través de sus negaciones e imputaciones falsamente lanzadas. Tal es el caso de la cita de Cornelio Tácito, (55-120 D.C.) el historiador de Bitinia quien en intercambio con Plinio el Gobernador de Bitinia, trato de informarle del gran incendio de Roma en el verano del año 64 D.C. Aunque Tácito no culpó a Nerón, otros historiadores del primer siglo si lo hicieron como Suetonio, Dión Casio entre otros.
Por años desde mis días en la Universidad y joven estudiante de la Historia Universal me interesaba escuchar a los profesores hablar del Imperio Romano y particularmente de la interacción de Cristianos en sus territorios. Cuando una vez el profesor habló del gran incendio que devastó la mayor parte de Roma y sus palacios imperiales y la culpabilidad que Nerón lazó sobre los Cristianos, él en seguida aclaró que tal imputación habría sido injusta y calumniosa cuando todas las investigaciones apuntaban al mismo nefasto y depravado Emperador.
He preparado el primero de una serie de artículos históricos que competen a nuestras raíces desde los mismos tiempos del primer siglo de la era Cristiana. Para descargar el material de 4 páginas favor de hacer clic en el enlace abajo:
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