
Con este artículo abrimos una nueva sección en este blog. La sección de Estudios sobre Pasajes Difíciles. Todas las áreas o campos de la vida y el aprendizaje tienen sus dificultades y uno deberá aprender a resolverlas tarde o temprano si uno quiere avanzar más allá de esa etapa.
El conocimiento de las Escrituras también plantea ciertas dificultades que van a requerir un mayor estudio, un análisis más profundo y una práctica de oración más dedicada para llegar al conocimiento más acertado de las cosas. Afortunadamente, las dificultades en la Biblia no afectan el conocimiento elemental o básico tal como el plan de salvación, la esperanza del Cristiano o como vivir fiel a Cristo. Pero no podemos pasar por alto, que la Palabra de Dios contiene “leche” para los niños (1 Ped.2:2-3; 1 Cor.3:1) y “alimento sólido” para los adultos (Heb.5:13-14). El lenguaje figurado de Apocalipsis o la interminable cadena de eventos en la época del reino dividido de Israel y Judá (1 y 2 de Reyes; 1 y 2 de Crónicas) tienen sus dificultades para la correcta armonización. Aun el estudio de los profetas menores existe la dificultad para situar que profeta y su tiempo vino primero y cual después. O trate de armonizar detalladamente los eventos de la última semana del Señor antes de sus 6 juicios ante el Sanedrín, Pilato y Herodes y comprenderá que un estudio de esta porción del Nuevo Testamento no es tan fácil como parece. Los Comentaristas (aun los autores Cristianos) luchan por armonizar las tres negaciones de Pedro y el sitio correcto donde ocurrieron. Además de esto existen las dificultades de orden textual. Si Marcos 16:9-18 perteneció al texto Original o fue interpolado (ya que no aparece en los primeros tres principales manuscritos Griegos). Si Juan 8:1-11 fue parte del texto inspirado por Juan o fue parte de una interpretación posterior y añadida al texto Latino hasta el siglo VI D.C., etc.
Cuando el apóstol Pedro discutía la Venida del Señor, enseñanza para la cual hay burladores (2 Ped.3:3) y falsos maestros que tuercen doctrinas (v.16-17). Él hace referencia a las enseñanzas del apóstol Pablo quien en sus epístolas también habló de “estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender” (2 Ped.3:16). Otras versiones traducen: “sus cartas contienen algunas cosas que son difíciles de entender” (NIV), “algunos puntos en sus cartas son difíciles de entender” (Biblia de Jerusalén). La palabra Griega para difícil es dusnoëta y es única aquí. Pero “difícil” no significa imposible o reservado únicamente para los iluminados o eminentes estudiantes de la Biblia. El Cristiano promedio puede llegar al entendimiento de estas cosas difíciles después de invertir los recursos, los esfuerzos y el tiempo prolongado de estudio que se requiere para entender. La revelación no tendría sentido si fue diseñada para ser entendida por unas pocas personas.
De manera que ofrecemos este primer estudio titulado: ¿A Quién Llamar Cuando Usted Está Enfermo? por Jack P. Lewis. La pregunta es levantada en relación a la enseñanza de Santiago de llamar a los ancianos de la Iglesia para orar y ungir con aceite al enfermo. ¿Se trató de un ungimiento “especial” que únicamente los ancianos podían ejercer? ¿Se refiere el texto a una práctica del primer siglo relacionada con un “don” sobrenatural? ¿Debemos seguir esta misma práctica hoy cada vez que tenemos enfermos?. El hermano Jack P. Lewis, (1919-2018) un autor consumado y capacitado en las Escrituras con sus muchos años como predicador, autor y profesor de Biblia nos ayuda a realizar un acercamiento a la verdad tal como está revelada en la enseñanza unificada de toda la Biblia.
Para descargar el estudio, clic en el siguiente enlace:
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